Ayuda en Acción Fuenlabrada
Fuenlabrada 61 – DKV Joventut 103 (jorn. 11)
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| Cabezas gachas tras la dura derrota (Foto: F. Oviedo) |
06/12/2009 -- El Fuenlabrada es humillado por la Penya y sufre su séptima derrota en serie. Pitos de la afición. Luis Guil: “He sentido vergüenza. Este club admite derrotas, pero no esta imagen".
Última actualización 13/12/2009@22:22:29 GMT+1
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| Batista, en la pintura y rodeado de camisetas verdinegras, una constante del partido (Foto: Fabián Oviedo / El Iceberg) |
Alerta Naranja. Al Ayuda en Acción Fuenlabrada le está pasando lo peor que le puede ocurrir a un equipo: se ha acostumbrado a perder. Si juega bien, pierde. Si juega mal, pierde. Si juega mal y sin compromiso, pierde y es humillado por el rival y por parte de su afición. Ergo, siempre pierde. Ante el DKV Joventut -auténtica bestia (verdi)negra-, el equipo dirigido por Luis Guil solo aguantó un cuarto (21-22), pero tras un parcial de 0-9 se acabó el encuentro y, lo que es peor, se comenzó a fraguar una derrota dolorosísima, desde la imagen y desde los números.
Un Fuenlabrada que aunó los desaciertos de las seis derrotas anteriores, todos en un mismo partido, a tal punto que el rival parecía la Penya campeona de Europa en el 94 con Zeljko Obradovic: ausencia de juego colectivo (siete asistencias), laxa defensa, escaso carácter competitivo, precipitación y paupérrimos porcentajes de acierto (30% en tiros de dos y 25% en triples), nula capacidad de reacción ante una adversidad y lagunas de concentración (con el partido 21-20, parcial de 11-39 para el conjunto badalonés), pérdidas de balón por doquier (20) y todo lo que no hay que hacer ni dejarle hacer al rival. En el bando barcelonés destacó Antonio Bueno (20 puntos del ex Fuenla), además de las sólidas tareas del joven Josep Franch (6 asistencias) y Uros Tripkovic (14 puntos), por mencionar tres nombres de un brillante partido grupal (y eso que Kristaps Valters y Alain Koffi no jugaron por estar tocados).
Volviendo al Fuenla, recuperados los tres lesionados (Leo Mainoldi jugó cinco minutos) y con arbitrajes correctos como el de hoy, las explicaciones sobre las derrotas yacen únicamente dentro del equipo. El martes pasado, en Globo FM, Ferrán Laviña señalaba que “al equipo le estaba faltando garra” y que “si se miraban a los ojos uno a uno, no se salvaba ninguno” (el jugador catalán suma un triple de los últimos 25 intentos y una valoración acumulada en los once partidos de cero). Discursos como los del capitán o el de Luis Guil en rueda de prensa reflejan el nivel de autocrítica necesario para que un equipo comience a recuperar sensaciones. Sin embargo, el propio entrenador pregonaba a finales de agosto que lo más importante de la concentración veraniega era “volver de Ávila siendo un equipo”. Da la sensación, por lo visto ante el Joventut, que el equipo deberá reconstruirse desde cero.
Además de la fractura colectiva dentro del equipo, reseñable también fue la fractura con parte de la grada, la cual comenzó a celebrar con sorna las canastas del Joventut en el último tramo del choque (el triple final de Christian Eyenga, sobre la bocina, fue prueba patente de ello). No obstante, también es digno de mención el apoyo incondicional –en forma de aliento cuando la suerte ya estaba echada- de otro grupo de aficionados, muchos de los cuales también aplaudieron a la Penya cuando finalizó el partido y repudiaron la actitud de los suyos (no antes). Estos últimos también se habrán ido a sus casas con un enfado monumental, pero seguramente cargando los pulmones para volver a gritar por el Fuenlabrada. Son dos formas de entender el baloncesto: una que alienta cuando el equipo gana, otra que alienta siempre. Ambas respetables.
Histórica derrota
Los 42 puntos en contra (61-103) representan una de las caídas más holgadas en las doce temporadas ACB del Fuenlabrada. Hasta el momento, el récord negativo de puntuación lo establecía el Fuenlabrada 102 – Estudiantes 112 de la temporada 2002/03 (una prórroga). En cuanto a diferencia adversa, el tope sigue siendo el Unicaja 96 – Fuenlabrada 46 (50 puntos) de la campaña 2001/02.
Bestia (verdi)negra
La Penya es, después del Barcelona, el peor rival para el Fuenlabrada en la ACB. Sólo tres victorias en 23 enfrentamientos es la magra cosecha del cuadro madrileño, que acumula ocho derrotas consecutivas ante el DKV Joventut. El último triunfo del Fuenlabrada data de noviembre de 2005 (84-86 en Badalona). En el pabellón Fernando Martín, el equipo naranja no vence al Joventut desde abril de 2002 (81-62).
Siete derrotas consecutivas, y se viaja a Gran Canaria
La actual –siete caídas en serie- es la peor racha del Fuenlabrada desde la temporada 1999/2000, cuando sufrió nueve reveses consecutivos (jornadas 12-20).
Ficha técnica:
Ayuda en Acción Fuenlabrada 61 (21+11+18+11): Chris Thomas (12), Gerald Fitch (14), Tal Burstein (5), José Ángel Antelo (8) y Esteban Batista (14) -quinteto inicial-, también jugaron Leo Mainoldi (-), Ferrán Laviña (-), Quino Colom (6), Kaspars Berzins (-), Jon Cortaberría y Sandes (2). Sin jugar: Nacho Guigou.
DKV Joventut 103 (22+27+30+24): Mario Fernández (6), Clay Tucker (14), Pere Tomás (13), Henk Norel (5) y Antonio Bueno (20) -quintero inicial-, también jugaron Uros Tripkovic (14), Luka Bogdanovic (10), Josep Franch (7), Eduardo Hernández-Sonseca (9) y Christian Eyenga (5). Sin jugar: Kristaps Valters y Alain Koffi.
Árbitros: Miguel Ángel Pérez Pérez, Francisco José Araña y Antonio Sacristán. Eliminados por cinco faltas: Batista y Hernández Sonseca.
Incidencias: Partido correspondiente a la undécima jornada de la Liga ACB. Pabellón Fernando Martín (5.072 espectadores).
Sala de prensa:
Luis Guil, entrenador del Ayuda en Acción Fuenlabrada
Valoración: “He sentido vergüenza”
“Cuando un partido se pierde de 42, en casa, poca valoración se puede hacer. Particularmente he sentido vergüenza de estar en la pista y dar esta imagen, en casa ante nuestra afición, y sobre todo por dos situaciones puntuales. No podemos permitir llegar al último minuto del segundo y del cuarto cuarto sin entrar en ‘bonus’, de 17 abajo y de 40 abajo. Es algo de analizar. A pesar de estas situaciones yo siempre digo lo mismo: trabajar, trabajar y trabajar para intentar sacar esto adelante. Ahora mismo estamos muy tocados, pero solamente con el trabajo podemos salir de esta situación. No ha vuelto a poder la ansiedad. Mientras el partido ha ido 20-20 ahí hemos estado, pero cuando estamos seis u ocho abajo, el equipo se rompe por el deseo de hacer las cosas individualmente en vez de una forma colectiva, y eso nos lleva a no hacer adelante a ni tampoco a estar concentrados detrás, porque nos quedamos pensando en qué mal que lo hemos hecho adelante. Entonces el espíritu colectivo es la única solución que tiene esto”.
“Es inadmisible ir 40 abajo y no estar en bonus”
“Me preocupa la actitud de llegar al último minuto del segundo cuarto, 17 abajo y llevar dos faltas, y llegar al último minuto del cuarto cuarto, perder de 40 y llevar una falta. Hay gente que está trabajando bien y que no está acertada en los tiros, pero con trabajo se puede salir de estas situaciones. En el descanso ya se lo había comunicado al equipo que era inadmisible ir 17 abajo y no estar en ‘bonus’, y más inadmisible es ir 40 abajo en tu casa y que sólo lleváramos la falta antideportiva de Esteban Batista en el último segundo. Es inadmisible, para mi como entrenador y para el equipo”.
“Entrenamos bien, pero en el partido entramos en bloque mental”
“Sé que no es un tema deportivo sino psicológico. El equipo en la semana está entrenando muy bien, con una intensidad y ejecución de sistemas muy buena. Pero cuando en el partido el equipo se pone abajo en el marcador parece que entra en bloqueo mental y cada uno quiere hacer la guerra por su cuenta. Esto nos lleva a errores en cadena, primero en ataque y luego en defensa, por no estar concentrados”.
“Hay muchos jugadores que a lo mejor no están acostumbrados a sufrir”
“Estamos ante un equipo totalmente nuevo. La gente que estaba antes en Fuenlabrada, los Ferrán, Paraíso, Solana, etcétera, sabían que estaban jugando en este club y que lo normal era sufrir durante toda la temporada. El año que iba bien te salvabas a falta de cuatro o cinco jornadas, y el que no, estabas preparado para sufrir hasta el final para salvarse. Este equipo no está preparado mentalmente para eso, y menos con el comienzo de la temporada. Hay muchos jugadores que a lo mejor no están acostumbrados a sufrir eso. Ellos se tienen que dar cuenta donde estamos, en Fuenlabrada, y en la Liga ACB, donde si bajas el nivel a lo más mínimo, te pasa lo de hoy, que pierdes en casa de 40”.
“Este club admite derrotas, pero no admite esta imagen”
Tenemos que tenerlo muy claro, que vamos a sufrir para salvarnos, que tenemos que estar preparados para ello. Siempre dije lo mismo, y está ahí escrito, que en la ACB es muy difícil conseguir cuatro triunfos seguidos y que es muy fácil tener cuatro derrotas. En Fuenlabrada tenemos el presupuesto más bajo de la ACB, o el segundo más bajo, y en condiciones normales está para sufrir. Hay años que no, pero lo normal es que sufra. Se puede perder un partido, creo que este club está preparado para perder, pero no de 40 y con esta imagen. Este club admite derrotas, pero no admite lo que hemos hecho hoy”.
Relación con los jugadores
“Está claro que cuando hay siete derrotas seguidas es más difícil comunicarte con los jugadores que en los cuatro primeros partidos, sobre todo porque yo estoy exigiendo un grado de compromiso muy grande. Es mi trabajo. Con Laviña no discutí en ningún momento, todo lo contrario. Él sabe que no está acertado pero su compromiso es total. A Esteban Batista por supuesto que le he exigido mucho más compromiso que en el principio de partido porque Antonio Bueno, que es un muy buen jugador que hemos tenido aquí pero que no estaba teniendo un buen inicio de temporada, y nos metió 10 ó 12 puntos seguidos. Con cero faltas acabó Esteban Batista al descanso. Por supuesto que yo exijo al equipo, como el club me exige a mí el compromiso que siempre ha caracterizado al Fuenlabrada. Pero no sólo hay que serlo sino que hay que parecerlo. Tenemos que dar esa imagen para que la afición no haga lo que tú has dicho antes [celebrar canastas rivales], una imagen de compromiso. Esto se da, aunque estemos mal y no estemos acertados, con dureza defensiva, con no conceder canastas fáciles como nos ha metido Josep Franch, al que conozco de la selección Sub-18, con bandejas debajo del aro. Esto es inadmisible”.
La continuidad en el cargo
“No es una pregunta para mí, es una pregunta para el club. Yo voy a hacer mi trabajo lo mejor posible y voy a trabajar la mayor cantidad de horas posibles para sacar al equipo de esta situación con los medios que hagan falta, deportivos o psicológicos. Creo que este club está acostumbrado a perder o pasarlo mal. Creo que hubo rachas de diez u once derrotas consecutivas a lo largo de la historia. Veo normal esta cuestión que me acabas de hacer por el tema de la imagen, no por las siete derrotas seguidas”.
Los rivales defienden con ayudas a Batista
“Es un tema de lectura de juego por la falta de nuestro ‘4’ abierto, Mainoldi, que era un jugador clave para nosotros para abrir el campo. Con Esteban estamos trabajando insistentemente en este aspecto, pasar y jugar un ‘pick&roll’, sacarla o invertir al lado contrario. Es un tema que tenemos que trabajar con el jugador para intentar que lea esas situaciones de juego y que no tenga tantas pérdidas de balón o tiros malos como se están produciendo”.
Sin novedades por el ‘transfer’ de Tskitishvili
“Todavía no podemos contar con él. Es un tema burocrático que no llevo yo, y que no sé ahora mismo como está. Sobre si tendremos una ficha adicional en el equipo, no lo sé todavía [hoy regresó Mainoldi tras estar lesionado]. Estamos hablando sobre una hipótesis que no sé si va a tener solución, porque primero tiene que salir Tskitishvili del Panionios. Cuando esté el ‘transfer’, cuando tenga la carta de libertad y sea posible contar con él, nos lo plantearemos”.
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| Eyenga celebra con sus compañeros tras el triple final (61-103) (Foto: Fabián Oviedo / El Iceberg) |