Opinión
Última actualización 15/02/2010@13:36:22 GMT+1
Leganés celebra la próxima semana un Debate sobre el Estado del Municipio en el que la oposición (PP y ULEG) intentará que sus acusaciones de corrupción contra el Gobierno local (PSOE-IU) sean protagonistas...
El Ayuntamiento de Leganés va a celebrar los próximos lunes y martes su Debate sobre el Estado del Municipio, la cita anual que se reserva el pleno municipal para, en teoría, discutir sobre las grandes cuestiones que preocupan a los ciudadanos, aunque nuestros políticos rara vez se resisten a la tentación de aprovechar este foro para desviar el debate hacia las polémicas, muchas de ellas absurdas, en las que andan enfrascados.
En las actuales circunstancias, con una crisis económica que sigue causando estragos en muchos hogares de nuestra región, es todavía más interesante y deseable que tanto el Gobierno local (PSOE e IU) como la oposición (PP y ULEG) sepan estar a la altura que requiere la situación, para lo cual bien harían en plantear y consensuar iniciativas que ayuden a sus ciudadanos a superar mejor y cuanto antes dicha crisis.
En este sentido, ya informábamos el mes pasado que el Gobierno local esta barajando un proyecto para conceder miles de plazas de parking por el módico precio de 1.500 euros, que sin duda suponen un esfuerzo bastante razonable para hacer frente a uno de los principales problemas cotidianos que sufren los vecinos, cual es el de aparcar todos los días en una gran ciudad como Leganés.
Resulta sorprendente que los dos partidos de la oposición rechacen esta medida por el simple hecho de que, al tratarse de una iniciativa que presumiblemente tendrá muy buena acogida entre los ciudadanos, podría reportar beneficios electorales al Gobierno local. Es sencillamente lamentable que cualquier representante público pueda perjudicar a aquellos que representa con tal de no beneficiar a su adversario, lo cual demuestra que su forma de entender la política no es precisamente para la que le eligieron esos ciudadanos.
Prueba de lo anterior es que la propia presidenta Aguirre ha remitido durante los últimos días una carta a los adjudicatarios de vivienda protegida de la Comunidad de Madrid en la localidad para proponerles la adquisición de dichas viviendas por un precio ciertamente atractivo.
La propuesta no puede ser más parecida a la de los aparcamientos, por lo cual parece razonable pensar que cualquier concejal de este ayuntamiento debería apoyar una y otra, pues ambas van en favor de sus vecinos.
Además de estas cuestiones, que son las que de verdad interesan a los leganenses, no hace falta ser adivino para saber que PP y ULEG aprovecharán el eco mediático de este Debate sobre el Estado del Municipio para seguir atacando al Gobierno local con las acusaciones de supuesta corrupción que vienen reiterando durante las últimas semanas, que en las actuales circunstancias es lo último que desea escuchar una ciudadanía que, ahora más que nunca, lo que espera de nuestros políticos son soluciones reales y efectivas, no acusaciones basadas en hipótesis que sólo los tribunales de justicia, y no el pleno, pueden resolver.
También resulta bastante curioso que, siendo ULEG la formación minoritaria, el PP permanezca instalado en un seguidismo apático que le lleva a dejarse arrastrar por la deriva de crispación y pataleo que caracteriza a la oposición que practica la formación independiente que lidera el peculiar Carlos Delgado.
Una formación que, casi desde que se iniciara la legislatura hace dos años, sigue empeñada en retratar a la izquierda de esta ciudad poco menos que como una panda de corruptos, a pesar de que esa misma izquierda es la que los vecinos han elegido, una elección tras otra, para que les gobiernen. Es típico de las formaciones independientes, tanto más si son de reciente creación, que se dediquen a arremeter contra los partidos tradicionales, convencidos de que ellos, por esa supuesta independencia, son los únicos dignos y honestos.
Pero, incluso en los partidos nuevos y pequeños, no digamos ya si encima tenemos en cuenta que no están sujetos a ningún control de instancias superiores, se pueden dar situaciones muy parecidas a las que está criticando ULEG en los demás. De momento, son muchas las personas a las que no deja de sorprender su gran capacidad económica comparada con su mínima representación (un sólo concejal), lo que le permite organizar costosas campañas electorales y disfrutar de una magnífica sede, entre otros lujos del entramado familiar que sustenta esta formación, que también es muy curioso que los que manejan los hilos en un partido supuestamente independiente y plural sean de la misma familia, lo cual no es precisamente el mejor ejemplo de independencia y pluralidad.
A ver si ahora resulta que los que presumen de independencia y honestidad son los primeros que deberían mirar lo que pasa en su propia casa. De eso seguro que no van a hablar en el Debate sobre el Estado del Municipio...