Opinión
Última actualización 18/12/2009@11:34:09 GMT+1
El secretario general del Partido Socialista de Madrid (PSM), Tomás Gómez, pretende convertirse en presidente de todos los madrileños en 2011, aunque para eso primero tendrá que convencer a sus jefes para que le dejen presentarse, lo cual todavía hoy sigue sin estar muy claro...
Y lo cierto es que él mismo se está encargando de dar argumentos a los que en su propio partido no lo quieren ver ni en pintura, lo cual demuestra que le conocen bien.
Durante la últimas semanas, quizá ansioso por ganarse esa candidatura que no pocos le discuten en el propio PSOE, Tomás Gómez se ha empeñado en hacer y decir una sarta de incoherencias impropias de alguien que quiere gobernar a más de seis millones de madrileños. A saber:
Getafe sí puede cobrar tasa de basura, pero Madrid no: Empezó el amigo Tomás con una agresiva campaña de propaganda para criticar la tasa de basura que acaba de imponer Gallardón sin importarle que su portavoz en la capital, David Lucas, sea el mismo que la impuso hace tiempo en Getafe en contra de la opinión de muchos vecinos. Con todo, el líder de los socialistas madrileños despacha la incoherencia con el socorrido “es que no es lo mismo” y asunto resuelto.
Él si puede irse, pero Rato no: Poco después, Tomás Gómez se atrevió a criticar el nombramiento de Rodrigo Rato para presidir Caja Madrid porque, según él, existe la posibilidad de que el ex ministro de Aznar abandone en mitad del mandato como hizo en el Fondo Monetario Internacional (FMI). Lo curioso es que exija compromiso el mismo que abandonó la alcaldía de Parla antes de que se cumpliera la mitad del mandato. Y eso que se hartó de empeñar su palabra en que nunca lo haría.
Aguirre está pringada en la Gürtel, pero él no: El último despropósito intelectual de Tomás Gómez lo hemos conocido después de que un diario de tirada nacional haya demostrado con fotos y documentos que, poco antes de abandonar la alcaldía de Parla, él mismo adjudicó una obra millonaria a una empresa ahora vinculada con la trama Gürtel para construir el nuevo parque de bomberos. Como no tiene pruebas de más, es justo lo mismo que le sirve a Tomás Gómez para insinuar abiertamente que la presidenta Aguirre está implicada en la trama de corrupción, sólo porque la Comunidad de Madrid adjudicó contratos a empresas que ahora aparecen en el sumario.
Mientras nadie demuestre que esos contratos se adjudicaron a estas empresas cuando en realidad lo merecían otras, lo único que puede asegurarse es que Gobiernos populares como el de la Comunidad de Madrid y socialistas como el del Ayuntamiento de Parla adjudicaron contratos a empresas sin saber que, años más tarde, aparecerían implicadas en una trama de corrupción. ¿Eso implica también a la administración que les adjudicó un contrato respetando el procedimiento legal? Para Tomás Gómez la respuesta es distinta si se trata del PP o del PSOE, lo cual no deja dudas sobre su admirable capacidad para decir una cosa y hacer justo la contraria.
Así, no es de extrañar que ni su propio partido quiera nombrarle ya como candidato a la Comunidad de Madrid, por lo menos hasta que estén seguros de que, una vez nombrado, no vaya a decir que ahora no se presenta.