Madrid rinde homenaje a Ana María Vidal-Abarca con una escultura en el Parque del Retiro

Madrid ha rendido homenaje hoy a Ana María Vidal-Abarca, una de las fundadoras de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), con el descubrimiento de una escultura en la Puerta del Niño Jesús del Parque del Retiro. El busto, que ha sido donado por la Asociación de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado Víctimas del Terrorismo (AFCSETVT), es obra del escultor Víctor Ochoa.

El acto, presidido por el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha contado con la presencia de la delegada de Cultura, Turismo y Deporte, Marta Rivera de la Cruz, la concejala de Retiro, Andrea Levy, y representantes de los grupos municipales. También estuvieron presentes familiares de Vidal-Abarca, quien fue una figura clave en la lucha por los derechos de las víctimas del terrorismo.

El alcalde ha destacado el “testimonio incansable de coraje” de Vidal-Abarca, quien, tras el asesinato de su marido, el comandante Jesús Velasco, a manos de ETA en 1980, dedicó su vida a defender a las víctimas del terrorismo. Almeida ha subrayado la importancia de recordar su legado y su contribución a la institucionalización del apoyo a las víctimas, un esfuerzo que ha permitido colocar a las víctimas en el centro de las políticas de reparación.

La escultura se encuentra en un emplazamiento cercano a la plaza del Niño Jesús, lugar donde en 2022 se colocó una placa homenaje en reconocimiento a su labor. La fundación de la AVT en 1981 por Vidal-Abarca junto a Sonsoles Álvarez de Toledo e Isabel O’Shea marcó un hito en la lucha por los derechos de las víctimas, ofreciendo apoyo a viudas, huérfanos y afectados por la violencia terrorista.

Vidal-Abarca fue presidenta de la AVT entre 1989 y 1999, periodo durante el cual desempeñó un papel crucial en la aprobación de la Ley de Solidaridad con las Víctimas del Terrorismo. Posteriormente, presidió la Fundación Víctimas del Terrorismo hasta 2005. En su vida, nunca regresó al País Vasco, donde su marido fue asesinado, y vivió en Madrid hasta su fallecimiento en 2015.

Con este homenaje, la ciudad de Madrid sigue reconociendo a aquellos que han sido fundamentales en la lucha contra el terrorismo y en la defensa de los derechos de las víctimas.