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Los populares critican que este emblemático espacio vuelva a estar levantado, esta vez, para renovar la red de saneamiento

El concejal del Partido Popular Marcelo Isoldi ha lamentado la “nula” planificación que se ha llevado a cabo con el proyecto de reforma de la Plaza de Cervantes. “Desde hace más de dos años las máquinas se han convertido en parte del paisaje de uno de los lugares más emblemáticos de la única Ciudad Patrimonio de la Humanidad. A las obras que afectan al alumbrado de la Plaza, se suma ahora las de la renovación de la red de saneamiento para las que se ha tenido que volver a levantar el solado”, explica Isoldi.

El edil complutense critica esta falta de planificación en un proyecto que tendría que haber sido modélico. “Todos apostamos por la peatonalización, pero consideramos que la improvisación con la que se están desarrollando estas obras perjudica gravemente a los vecinos, que llevan sufriendo obras de manera continua. No es tolerable que las prisas electoralistas hayan provocado que desde entonces no paren de hacer y rehacer este proyecto”, indica Isoldi, que considera que, tanto el saneamiento como la modernización del alumbrado se tendrían que haber estudiado previamente con el objetivo de no tener que estar abriendo constantemente la Plaza.

El último ejemplo de esta falta de planificación lo vemos estos días: hace apenas dos meses se intervino para reparar el asentamiento de los adoquines que estaba mal ejecutado y esta semana, en el mismo lugar, han abierto una gran zanja para comenzar las obras de la red de saneamiento. “Es una forma de proceder y actuar por parte del equipo de Gobierno socialista que denota un cierto agotamiento y una desidia manifiesta”, añade Isoldi.

Los populares recuerdan que el proyecto de reforma de la Plaza de Cervantes, que originalmente iba a contemplar la semipeatonalización de la calle Libreros y la Plaza, se adjudicó por valor de 1,3 millones de euros, aunque finalmente la inversión rondó en torno a los 2 millones de euros ya que se modificó el proyecto y se pagó por separado el mobiliario y la señalización. “Lo licitaron por urgencia, corrieron para que la cabalgata de Reyes pasara sin que los adoquines estuvieran bien asentados, instalaron cubos y bancos y luego los quitaron, pusieron las famosas ‘chinchetas’ que producían caídas a los vecinos y las tuvieron que retirar tras una moción que presentó el PP, luego abrieron la Plaza Rodríguez Marín al tráfico y luego lo cambiaron de dirección, y hace unas semanas volvieron las máquinas para fijar un pavimento que hoy se ha vuelto a levantar para cambiar la red de saneamiento. Efectivamente, fue una obra en la que ha primado la previsión”, ironiza la edil popular.

A favor de la peatonalización

Los populares insisten en que están a favor de la peatonalización y recuerdan que en sus gobiernos se han recuperado espacios para el vecino como las calles Ramón y Cajal, Nueva, Cervantes, Carmen Calzado, Bedel y Beatas o Cardenal Cisneros, entre otras. “Lo que estamos en contra es de la improvisación y de las prisas electoralistas con la que acometieron esta obra cuyas consecuencias estamos viendo hoy día, ya que la obra después de dos años sigue sin estar acabada. Lo que debería haber sido una obra modelo está siendo la obra de la absoluta improvisación y modelo de una pésima gestión”, concluye.

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