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El temporal Filomena ha azotado las calles de Madrid, una a una, hasta los rincones más escondidos. La gran nevada comenzaba con fuerza el viernes por la mañana siendo esta la primera vez que los madrileños han podido observar los copos de nieve durante 30 horas seguidas. 

El caos en la Comunidad no tardó en aparecer, Madrid no estaba preparada para la borrasca. La vida continuaba como si Filomena no viniera fuerte, y los turnos de tarde en los trabajos fueron como si nada, el transporte público permanecía ofreciendo servicios… 

Madrid sin previsión, sin soluciones, sin plan A ni plan B, al desnudo delante de un temporal que llevaban advirtiendo desde principio de semana. ¿Cómo se pudo llegar al caos más absoluto? 

La nieve alcanzaba los 50 cm, los accesos estaban cerrados y las carreteras como, A-3, A-4, A-5, M-30 y M-40, han registrado un número importante de coches atrapados. Además, los accesos fueron intransitables en un total de 86 carreteras. 

El transporte público fue cerrado por imposibilidad de ofrecer servicio tras el temporal. El Cercanías Renfe fue cerrado tanto media y larga distancia. Los autobuses ni siquiera pudieron acudir a las cocheras, quedándose, muchos de ellos, atrapados en las carreteras. 

El comercio también cerró sus puertas, pero no se evitó o se pudo evitar que todos sus trabajadores acudieran a sus hogares. Y muchos de ellos tuvieron que pasar la noche en las tiendas. 

La Unidad Militar de Emergencias (UME) activó un dispositivo de 98 militares y 48 vehículos para proceder al rescate de los conductores retenidos por la nieve. Además, la UME ha trabajado en la limpieza de las pistas del aeropuerto y los accesos de hospitales, Mercamadrid y almacenes de farmacias. 

Tras la llegada de Filomena y estos días de caos, José Luís Martínez-Almeida, alcalde de Madrid, ha insistido en declarar a Madrid como zona catastrófica. Las previsiones para hoy son que el AVE y las líneas de media y larga distancia vuelvan a su funcionamiento a partir del mediodía y recuperación de la actividad en Barajas. Sin embargo, según nos informa la Dirección General de Tráfico, todavía hay más de 600 vías afectadas. 

¿Se podían haber evitado estas situaciones? ¿Se podía haber previsto el panorama y haber velado por los trabajadores? Como siempre, las empresas miran por los beneficios económicos y los políticos siempre llegan tarde. Y como no, Ayuso vuelve a querer gestionar el caos con voluntarios como hizo con los rastreadores, vacunas, test y ahora con Filomena. 

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