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Más de dos décadas después de su inauguración, en mayo de 1999, el Auditorio de la Giralt Laporta vuelve a lucir como nuevo una vez completados los trabajos de sustitución de todas las ‘telas’ presentes en la sala, qua varía ahora su imagen al introducir un cambio también en la tonalidad del nuevo material empleado, ya que del azul se ha pasado al rojo como color que unifica estos elementos. Así, el cambio operado a iniciativa del Ayuntamiento de Valdemorillo, a través de su concejalía de Educación y Cultura, abarca tanto los gruesos telones, a estrenar al igual que la caja negra que forman el conjunto de paños oscuros que visten la parte posterior del escenario, sus laterales y bambalinas, como el propio patio de butacas al completo, incluidas las grandes cortinas situadas en las puertas de acceso destinadas a los espectadores. De hecho, el total de los 230 asientos que marcan el aforo de este teatro se han tapizado nuevamente, aprovechando estas labores para repasar el estado de la espuma, muelles y demás piezas que los conforman y garantizar que todos estos elementos se presenten en perfecto estado para su uso por parte del público.

Se ha rentabilizado así la estructura de todas las butacas, actuando a favor de su correcto mantenimiento, un aspecto que ha contribuido a abaratar sensiblemente el coste final de esta intervención, para la que se ha utilizado en todo momento material ignífugo, tal como se ha de cumplir por normativa. Unas normas de seguridad que incluso se ven ahora más plenamente cumplidas con el sistema de iluminación que completa estos cambios, al adaptarse a lo dispuesto para este tipo de recintos, recurriendo ahora al empleo de focos con luces led que, al resultar de bajo consumo, concretamente estimado en 10 wh por foco, “asegura un gran ahorro energético, con lo que, dada la continua utilización que se hace de este tipo de equipamiento técnico, permitirá amortizar rápidamente la adquisición de todo este material”.

Como responsable del área, la concejal Eva Ruiz destaca así las ventajas de la renovación seguida, “ya que para esta nueva decoración hemos aprovechado al máximo recursos, como las propias butacas, las hemos revisado y revestido nuevamente, una a una, y hemos apostado por componentes más seguros y sostenibles, y todo pensando en ofrecer la máxima comodidad y confort a nuestros vecinos y a cuantos acudan en general a nuestros espectáculos y demás eventos, de modo que puedan disfrutar plenamente de todos ellos”. 

En cuanto al coste de estos trabajos, que quedaron completados este lunes, 22 de febrero, el cambio de todo el material en tela se ha presupuestado en unos 17.000€, mientras que la sustitución del sistema de iluminación ronda los 15.000€. Son las cifras tras la que surge la renovada estampa de una sala que siempre llama especialmente la atención por su diseño, ya que dos de los tres hornos de la antigua fábrica de cerámica y vidrio, auténticos emblemas de Valdemorillo, forman parte del interior de este peculiar Auditorio, ‘protagonizando’ una imagen del todo especial, “propia de un centro donde nuestra premisa es seguir fabricando cultura cada día”. 

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