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“La música tiene que ser un referente de cualquier evento cultural relevante”, así nos introduce Juan Carlos Orgaz, concejal de Cultura del Ayuntamiento, en el programa de la XXIII edición de la Gran Feria Medieval de la villa de El Álamo. La feria siempre ha tenido música en directo, pero su trascendencia era similar a cualquier otra actividad. Esta fue una de las novedades del pasado año. La música se instalaba en espacios propios como protagonista de la programación. Al contrario que en la última edición, los conciertos adelantan su horario a las 21:00 horas para impedir que ni el frío, ni la amplitud de la jornada, pueda dejar a nadie sin disfrutar de los suculentos conciertos que se nos van a ofrecer al final de la tarde.
  Celtas Cortos abrirá, el día 28 de abril, las actuaciones en el escenario instalado en la plaza de toros La Chacona. La música celta de Albaluna y Kabayla Zingari, y la música andalusí de Trifolk, tomarán el relevo el resto de veladas trasladándose al escenario de la plaza de la Ermita.
  Durante toda la feria, la música tendrá focos de atención espontánea en diversos lugares, además de algunas sorpresas que dejarán boquiabiertos a los asistentes.
Refuerzos en regiduría
  Otro de los cambios sustanciales lo encontramos en la programación de calle; en esta edición encontraremos segmentos de una hora en los cuales discurrirán con mayor fluidez y flexibilidad las casi cuarenta compañías que se presentan en la feria. Esto va a suponer un notable esfuerzo de regiduría que facilitará a artistas y espectadores disfrutar aún más de cada instante de la feria medieval.
  El espíritu de este evento sigue siendo la calle. La feria es un regalo para los vecinos alameños y también para los visitantes que llegan desde otros municipios; en ella todo se disfruta de manera gratuita y, el cuidado de la calidad de los espectáculos, es prioritario.
Un recorrido seguro y ágil
  Una vez más, el recorrido comenzará en la plaza de la Ermita y terminará el la Báscula, ambas ubicaciones mostrarán espacio para el arte de la cetrería. Entre ambos puntos, atravesando toda la avenida de Madrid y calle Escuelas, el resto del recorrido tupido por los puestos de artesanía, más de trescientos para esta edición que, además, ofrecerán más de veinte talleres de oficios.
  Las zonas más espaciosas serán las que concentren las actividades más destacadas, el caso del Corral de Feliciano donde un año más se celebrará el torneo de justas.
  La seguridad se va a garantizar adecuando el dispositivo a los tiempos que corren; el municipio se prepara para recibir un elevado número de visitantes procedentes de distintos lugares. Del mismo modo, se facilitarán horarios para que los bancos y los bares repongan suministros para abastecer continuamente a todos los usuarios.

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