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David Pasamontes, profesor y director, define a la Escuela como «un momento íntimo para uno mismo a la vez que social»

Reconocida por el boca a boca, si hay algo que la diferencia del resto es que, desde hace treinta años, la Escuela de Pintura de Griñón se ha ido construyendo a través de los profesores que han sido partícipes de la educación. Pintores con clara tendencia realista, aunque abiertos a todo tipo de técnicas, posibilidades y necesidades de los alumnos.

Auténtico universo donde el arte no entiende de límites, y menos de edades. Tanto adultos como los más pequeños reciben una sólida educación y guiado en dibujo y pintura de la mano de tres profesores cualificados en Bellas Artes que, como si de una obra de arte se tratara, hacen de los alumnos parte protagonista de la Escuela.

«Inaugurado el grupo preinfantil de entre 4 y 5 años, de una hora y media al día»

Con 20 años de docencia a su espalda y amplia experiencia en el sector, David Pasamontes, profesor y dirigente de la Escuela desde hace dieciocho años, resalta el aspecto psicológico positivo que se obtiene a través de la pintura. ala que califica como una actividad dentro de la semana que aporta más allá del conocimiento del arte, un momento íntimo para uno mismo, a la vez que social, con el que poder evadirse. «Una isla de este momento», lugar donde el tiempo juega creando vínculos de amistades que bien podrían tratarse como familiares.

Con amplios objetivos y técnicas, al final todos los alumnos coinciden en que el tiempo que duran las clases se queda escaso. 3 horas para turnos de adultos, 2 horas para infantiles, y actualmente se ha inaugurado el turno de preinfantil, de edades entre 4 y 5 años, de 1 hora y media al día.

Actualmente, ante la situación de Pandemia por Covid-19, no son tiempos fáciles para la cultura pero, a pesar de ello, la Escuela ha logrado mantener a su alrededor de 200 alumnos, entre alumnos e infantiles. Se ha cumplido un año del primer confinamiento general en el que la Escuela no consiguió recuperar el curso que finalizaba en junio. Y ahora los medios puestos a disposición de la Escuela resultan indispensables para el desarrollo normal del curso. Recursos fundamentales que, añadidos a las medidas sanitarias lógicas como el lavado de manos, uso de mascarilla, ventilación y distancia social, hacen de un lugar seguro y, por lo tanto, fomentan la cultura segura.

Por parte del dirigente de la Escuela, ahora solo existen palabras palabras de agradecimiento al no haberse visto obligado a menguar en número de alumnos en cuanto a la capacidad de turno. Palabras que confiesan con alivio que todo ha vuelto a la normalidad de hace un año, aunque ahora de forma diferente.

«Este año la exposición se hará en formato virtual»

Cada año se realiza una exposición con el objetivo de conocer y mostrar con orgullo el esfuerzo y trabajo de las obras de toda la Escuela. Este año la exposición anual será posible de manera virtual a través de un vídeo que tratará de recopilar todas las obras fotografiadas de los alumnos, con el fin de evitar aglomeraciones y asegurar la salud de todos los asistentes.

El centro firma como Escuela Municipal

Gracias al contrato con el Ayuntamiento, la Escuela se ha consolidado como Escuela Municipal de Pintura por 4 años.

El proyecto aporta una nueva instalación, que ahora cuenta con tres aulas, además de el mantenimiento de limpieza y desinfección continuo en cada finalización de turno o grupo, por nueva iluminación led, acondicionamiento y pintado íntegro de las aulas y la disposición de gel hidroalcohólico en las puertas de entrada.

Este contrato, con el que el Ayuntamiento se hace cargo de los medios necesarios para adaptarse a la situación actual de Covid-19, ayuda a mantener las cuotas por alumno lo más bajas posibles. «Es un proyecto bastante bonito con el Ayuntamiento. Cuatro años de apoyo que aportan tranquilidad para poder continuar con el mismo trabajo, porque sería inviable y muy difícil como negocio el poder mantener todo», ha indicado David Pasamontes.

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