· El dispositivo, instalado en el cruce de la calle Escuelas con la carretera de Villalba, controlará los incumplimientos de la señal de STOP para mejorar la seguridad vial.
Tras la finalización de las obras en la calle Escuelas, el Ayuntamiento de Galapagar pondrá en funcionamiento el próximo 8 de junio la cámara de control de tráficoubicada en la intersección con la carretera de Villalba. Con su activación queda completada la red de dispositivos de seguridad vial instalada en distintos puntos del
municipio para prevenir accidentes y mejorar la seguridad en las calles.
Este equipo, destinado a controlar el cumplimiento de la señal de detención obligatoria (STOP), era el único de los cuatro dispositivos previstos que permanecía pendiente de activación debido a las obras que se estaban desarrollando en la zona. Una vez finalizados estos trabajos y completada la instalación, el sistema comenzará a sancionar las infracciones detectadas a partir del próximo lunes.
Con esta puesta en marcha, culmina la implantación de las nuevas medidas de control del tráfico impulsadas por el Ayuntamiento con el objetivo de reducir situaciones de riesgo, prevenir accidentes y mejorar la seguridad tanto de conductores como de peatones.
La instalación de estos dispositivos responde a los datos obtenidos en los estudios previos realizados por la Policía Local, que detectaron importantes excesos de velocidad y comportamientos de riesgo en distintos puntos del municipio. En una de las vías analizadas, limitada a 40 kilómetros por hora, se registraron durante una sola semana más de 3.500 vehículos circulando por encima de la velocidad permitida, con decenas de
conductores alcanzando velocidades superiores a los 80 kilómetros por hora.
Los dispositivos actualmente operativos en Galapagar son un radar fijo ubicado en la carretera de Guadarrama, a la altura del IES Infanta Elena y en ambos sentidos de circulación; una cámara foto-stop en la intersección de la calle Escuelas con la carretera de Villalba; un sistema foto-peatón en la calle Soberanía, junto al supermercado Ahorramás, para proteger el paso de peatones; y un sistema de control de giro indebido
en el cruce de la calle de las Procesiones con la calle Soberanía.
Desde el Ayuntamiento se insiste en que estas medidas tienen una finalidad exclusivamente preventiva y de seguridad vial. Su objetivo es fomentar una conducción responsable, reducir la siniestralidad y proteger especialmente aquellos entornos donde existe una mayor presencia de peatones, centros educativos o puntos con visibilidad reducida.
Además de su función en materia de tráfico, estos sistemas constituyen una herramienta de apoyo para las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, facilitando la identificación de vehículos relacionados con posibles hechos delictivos y contribuyendo a reforzar la seguridad ciudadana en el municipio.






















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