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Ganar la Champions League, el trofeo más deseado por cualquier jugador, entrenador y aficionado del fútbol mundial, supone un esfuerzo importante y constante, tanto desde el punto de vista físico como mental. Eso porque se trata de una competición larga que vive de chispazos y, en nueve meses, puede sufrir cambios. Algunos partidos, de hecho, se deciden por episodios y pueden depender de una pequeña modificación. De hecho, la verdadera Champions empieza en los octavos de final, cuando la eliminatoria a doble partido es la primera gran criba de los ocho mejores equipos que se jugarán el título. Este año el Millennium Stadium de Cardiff espera a las dos finalistas en la que será el evento futbolístico más rico de la historia, ya que no habrá ni Eurocopa, ni Mundial ni Copa América.

Pero el camino para llegar a la gran final que se disputará en Gales es largo y el Real Madrid, el vigente campeón, deberá medirse a rivales de gran nivel para conseguir repetir el título, algo que nadie ha conseguido desde que la Liga de Campeones ha pasado a llamarse Champions League. El equipo entrenado por Zinedine Zidane, que ha ganado la ida de los octavos por 3 a 1 contra el Napoli, y de paso tendrá que asegurar la clasificación en la caldera del San Paolo, vuelve a perfilarse como uno de los grandes favoritos para la victoria final. Y es que, según un análisis Bwin que toma en cuenta los resultados de los últimos diez años, los equipos de la Liga Santander son los ‘cocos’ a evitar en los enfrentamientos de octavos, puesto que en el 62,5% de los casos han pasado a cuartos. Esta misma condición se encuentra también en los enfrentamientos en cuartos, que ven a los conjuntos españoles ganar la doble eliminatoria que lleva a semifinales en el 64% de los casos. Estos promedios son seguramente consecuencia de las excelentes actuaciones de los equipos de la Liga en Europa en los últimos tres años. De hecho, el Sevilla Fc, ahora en los octavos de Champions, ha ganado tres Europa League seguidas, mientras que el Real Madrid se ha hecho dos veces con la Champions League, competición que el Fc Barcelona ha ganado en una ocasión (2014-15).

Eso quiere decir que, en el caso de que pase a cuartos de final, el Real Madrid deberá evitar en primer lugar una escuadra española y una de ellas podría ser el Atlético de Madrid, que ha ganado la ida contra el Bayer Leverkusen alemán y tiene un pie y medio en la próxima fase eliminatoria. Al verse las caras en los cuartos, estos dos equipos volverán a medirse después de las últimas dos finales, cuando siempre salió ganando el Madrid. En caso de llegar a la semifinal, en cambio, para los blancos sería mejor evitar a una italiana – cuyos porcentaje de victoria es del 76,9% – como por ejemplo la Juventus, que ya eliminó al Madrid en esta misma fase en 2015. Es decir que el camino para Cardiff es largo y no contempla errores.

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