La sanidad pública madrileña logra corregir una alteración motora grave del esófago de un niño sin cirugía

La sanidad pública madrileña ha logrado, gracias al trabajo conjunto de profesionales de los hospitales Puerta de Hierro Majadahonda y La Paz de la capital, corregir con éxito una alteración motora grave del esófago en un niño mediante una novedosa técnica endoscópica, sin necesidad de cirugía.

“Se trata de una absoluta novedad terapéutica, de las que tenemos muy pocos precedentes en la literatura científica de su aplicación a niños”, ha subrayado la consejera de Sanidad, Fátima Matute, que ha participado en la presentación de este caso de éxito, en un acto que también ha contado con la presencia del paciente, Jordi, de 14 años.

Jordi padecía una acalasia tipo II, un trastorno que provoca dificultad severa para ingerir alimentos sólidos y líquidos. De hecho, en los meses anteriores a la intervención, se nutría exclusivamente con batidos que tomaba por el día, ya que cualquier otra opción resultaba imposible. 

El pequeño estaba aproximadamente 15 kilos por debajo del peso normal para su edad y talla. Además, desde finales de 2021, presentaba problemas crecientes y, para poder ingerir productos semi-sólidos, necesitaba tomar agua de forma continuada, hasta el punto de tardar hasta dos horas en comer. 

En junio del año pasado, y de manera conjunta, profesionales del Servicio de Digestivo del Hospital Puerta de Hierro y cirujanos pediátricos del Hospital La Paz, efectuaron en consulta una valoración inicial, en el marco de la alianza estratégica que ambos centros públicos madrileños tienen en esta materia. El estudio se completó en el primero de los hospitales, con pruebas en los servicios de Pediatría y Digestivo que permitieron confirmar el diagnóstico.

Después de varias reuniones preparatorias, el procedimiento se llevó a cabo, sin incidencias, el pasado mes de noviembre, a cargo de profesionales del Servicio de Aparato Digestivo del Puerta de Hierro, con el soporte y apoyo de cirujanos pediátricos de La Paz. Para ello, se adaptó un box de la UCI de Anestesia para atención a niños. 

El menor recibió el alta a los tres días, tolerando ya en ese momento una dieta triturada. Posteriormente, ya en su domicilio, continuó progresando y, en la actualidad, ingiere todo tipo de alimentos, sólidos y líquidos, con total normalidad.