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Primero fue el vídeo comunitario. Después los canales de pago y ahora las series y películas en el móvil. Así ha evolucionado el entretenimiento audiovisual.

¿Te acuerdas del vídeo comunitario? Hace muchos años, por lo que si eres joven puede que no hayas oído hablar de ello siquiera. Sin embargo, se puede decir que fue el primer contacto con la televisión de pago que tuvo mucha gente. Aunque lo cierto es que no duró mucho. Las televisiones privadas llegaron con los canales de pago y el vídeo comunitario parecía algo demasiado antiguo. Luego llegó Internet, las páginas de descarga de películas y series y la piratería. Un problema que hoy sigue estando en el candelero, pero que parece tener su respuesta en la nueva forma de consumir televisión pagando. Y es que la nueva televisión de pago es barata, personalizable y, sobre todo, legal.

Ver tus series y películas desde el móvil

Con aplicaciones como Yomvi, el concepto de televisión de pago se traslada al bolsillo. No hay más que descargarla de páginas como http://descargaryomvi.com/ y llevar en tu teléfono móvil todos los contenidos que te gusta ver. Es perfecto para esos momentos en los que no sabes que hacer, como cuando esperas en el médico, tienes una cita que se retrasa o viajas en transporte público.

Hasta esto se ha ido perfeccionando y hoy tenemos canales de televisión que funcionan a través de Internet, como Netflix o HBO, que se apoyan sobre todo en el uso de dispositivos móviles para que los usuarios consuman sus contenidos. De hecho, se han convertido en empresas tan fuertes que crean sus propia programación, con series y películas que tienen millones de seguidores alrededor del mundo.

Hace solo unos años era inimaginable ver peliculas de accion en cualquier lugar y a cualquier hora. Hoy la cosa ha cambiado tanto que parece que llevemos toda la vida haciéndolo. Pero la realidad es que es algo muy nuevo.

Un arma contra la piratería

Una de las ventajas que tiene esta forma de ver televisión y cine es que es completamente legal. Por ello, mucha gente prefiere acceder así a los contenidos y no arriesgarse a una multa por incumplimiento de los derechos de reproducción, lo que se denomina habitualmente como piratería.

Es cierto que las plataformas de descargas ilegales no parecen tener fin, aunque las cosas cada vez estén más complicadas para ellas. Pero mucho gente prefiere descargar la serie de tv Peppa Pig o los dibujos favoritos de sus hijos a través de canales que no pongan en riesgo la integridad de sus equipos ni otros problemas.

Además, los precios de los canales de pago hoy en día son bastante asequibles. Por ejemplo, los paquetes de telefonía y datos suelen incluir también acceso a la televisión de pago, con tantos canales y contenidos que resulta imposible verlos todos. Y aplicaciones como Netflix tienen un precio de suscripción mensual tan asequible que muchos usuarios piensan que merece la pena en vez de estar buscando la página en la que descargar el último episodio de su serie preferida.

Otra fórmula: el contenido en directo

Hay otro modo de consumir contenido audiovisual que está empezando a surgir. Las emisiones en directo de series a través de Internet o los vídeos de Youtube protagonizados por gente con muchos seguidores a través de su camara online tienen cada vez más aficionados. ¿Por qué? Porque se buscan nuevas formas de entretenimiento, y participar en una emisión en vivo a través de comentarios, que se sabe que después nadie más podrá ver, genera una sensación de exclusividad que llama mucho la atención.

En cualquier caso, hay una cosa que no cambia. Y es que las series y películas no dejan de formar parte de nuestro modo de entretenernos.

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