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La Policía Nacional ha desmantelado dos puntos de venta de sustancia estupefaciente, en las localidades de Móstoles y Arroyomolinos. Ha sido detenido un individuo, al que se le imputa un delito contra la salud pública. Los vecinos alertaron del constante trasiego de personas que acudían al domicilio del detenido. En el registro efectuado, se ha intervenido dinero en efectivo y una balanza de precisión con restos de sustancia estupefaciente. 

El estado de alarma hizo evidente el trasiego de compradores  

La investigación comenzó a finales del mes de abril cuando los investigadores recibieron información acerca del continuo trasiego de personas que acudían a comprar sustancias estupefacientes a un domicilio de la localidad de Móstoles. Con motivo del incremento de la presencia policial en las inmediaciones de esta vivienda, los implicados decidieron trasladar su residencia de localidad, ubicándola en el cercano municipio de Arroyomolinos. 

Venta adaptada a la situación provocada por la pandemia

Tras establecer un complicado dispositivo de vigilancia, los agentes lograron localizar la nueva residencia de este individuo, comprobando que había intensificado sus medidas de autoprotección y vigilancia. Los investigadores descubrieron que había adaptado la distribución de las sustancias estupefacientes a las necesidades de la situación derivadas de la pandemia. Para evitar que los compradores se desplazasen a su domicilio, como ocurría en la localidad de Móstoles, realizaba él mismo la entrega de la mercancía, desplazándose hasta el punto de entrega en una motocicleta de alta cilindrada.  

Además, para dificultar la labor de los investigadores, utilizaba una aplicación específica para teléfonos móviles para recibir los pagos de los compradores. En el registro efectuado en el domicilio del detenido, los agentes intervinieron dinero en efectivo y una báscula de precisión con restos de sustancia estupefaciente. Tras su detención fue puesto a disposición de la autoridad judicial.  

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