Ayer fue un día muy especial para los niños y niñas de las Casitas de Niños de Casarrubuelos, que han tenido la oportunidad de explorar de primera mano el invernadero local.
Durante esta experiencia educativa, los pequeños han aprendido sobre los diferentes tipos de plantas y vegetación, despertando su curiosidad y amor por la naturaleza. Para recordar esta bonita jornada, cada niño se ha llevado a casa unos guisantes y una plantita personalizada para cuidar y ver crecer.
“Aprender de la naturaleza nunca fue tan divertido”, aseguraban los responsables de la actividad, que además compartieron varias imágenes de esta jornada tan enriquecedora.
Sin duda, una iniciativa que acerca a los más pequeños al medio ambiente de manera lúdica y formativa, fomentando el respeto y cuidado por el entorno desde la infancia.






















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