Madrid será la sede del XXVII Congreso Internacional de Arbitraje del Consejo Internacional de Arbitraje Comercial (ICCA 2026), que se celebrará del 12 al 15 de abril de 2026. La noticia fue confirmada tras la firma de un convenio de colaboración entre el Ayuntamiento de Madrid, la Asociación por el Arbitraje Internacional en Madrid y el Club Español e Iberoamericano del Arbitraje.
La coordinadora general de la Alcaldía, Inmaculada Sánchez-Cervera, firmó el acuerdo esta mañana, destacando la relevancia del evento para la ciudad. «Este convenio refleja el compromiso de Madrid con el arbitraje internacional, un mecanismo fundamental para la resolución de conflictos y la promoción de la seguridad jurídica», afirmó Sánchez-Cervera.
La candidatura presentada por el Club Español e Iberoamericano de Arbitraje, con el apoyo del Consistorio madrileño, fue seleccionada entre varias opciones internacionales, consolidando a Madrid como un referente global en este ámbito.
El congreso reunirá a más de 1.500 profesionales del sector, entre ellos abogados, árbitros, académicos y expertos, que durante cuatro días ofrecerán talleres, ponencias y debates sobre los últimos avances en arbitraje comercial. La capital española se convertirá en el epicentro mundial de esta disciplina, que tiene un papel fundamental en la resolución de disputas y en la ejecución internacional de los laudos.
Este evento internacional supone un gran impulso para la ciudad, tanto en términos económicos como en su consolidación como centro de referencia en el ámbito del arbitraje. El Ayuntamiento de Madrid ya ha mostrado su apoyo en diversas ocasiones a la promoción de la actividad arbitral, como lo demuestra el convenio firmado el pasado mes de octubre con la Asociación para el Arbitraje Internacional de Madrid, que busca fomentar el Centro Internacional de Arbitraje de Madrid (CIAM-CIAR).
El arbitraje se erige como una herramienta clave para fortalecer la estabilidad legal de las ciudades y los países, ofreciendo un entorno seguro para la inversión y el emprendimiento, y garantizando que las partes involucradas en disputas puedan confiar en una solución justa y definitiva.
























Leave a Reply