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El alcalde independiente de la localidad, José María Porras, ha realizado balance de sus dos años al frente del Ayuntamiento

Griñón es una localidad con muchos frentes abiertos, gran parte de ellos debido a su pasado político, incluso al más reciente. Vamos a repasar la actualidad de esta localidad con José María Porras, un hombre muy ocupado y que estos días está viviendo las fiestas patronales de su pueblo.

¿Qué balance realiza de lo que va de esta, su primera legislatura cómo alcalde?

Muy positivo. Hemos hecho inversiones, hemos trabajado duro en las gestiones con la Comunidad, y eso se traduce en mejoras en el municipio. Mejoras que, además, no nos impiden cumplir estrictamente nuestros compromisos con el plan de pago a proveedores y el plan de pagos a través de sentencias.

En los últimos dos años hemos abonado más de un millón de euros de deuda heredada; otros se han pegado la fiesta y nosotros la estamos pagando. El sabor de boca que me queda de estos dos años de legislatura es que la mayor parte de lo invertido ha ido a pagar sentencias del pasado. Otro millón de euros se ha ido en inversiones y, si se analizan, aproximadamente setecientos mil euros han ido para solucionar marrones anteriores. El dinero de Griñón se ha ido en la deuda que otros dejaron.

“Hemos pagado más de un millón de euros de deuda heredada”

El vecino puede pensar que no estamos haciendo nada, cuando la verdad es que estamos arreglando muchas cosas que se habían hecho mal, como normalizar todos los edificios y los colectores, evitando que el Ayuntamiento defraude suministros a otras empresas.

El nuevo contrato de recogida de basuras ¿solucionará los problemas que tiene el municipio?

El actual contrato de basuras se firmó en 2011, durante el mandato de José Ramón Navarro. Ese contrato dice que Griñón, un pueblo de diez mil habitantes, se limpia con seis personas y una barredora, con un coste para el municipio de seiscientos mil euros al año. ¿Por qué se firmó ese pliego?

La limpieza que tenemos es deficiente. Hemos llevado tres veces a contencioso a la empresa y siempre nos ha ganado porque cumple lo que pone en el pliego. Lo que pasa es que el pliego es una mierda. Está atado por ocho años. Ahora estoy a punto de llegar a un acuerdo para rescindir el contrato, cuando aún les quedan dos años en vigor. Si al final nos damos la mano y firmamos sacaremos un nuevo pliego con unas condiciones adecuadas a Griñón. Cuando los socialistas se quejan de la tasa de basuras y de la limpieza del pueblo, hay que recordarles que ellos ya han estado en el Gobierno y que no hicieron nada. Yo sí vivo en Griñón y, como vecino, a mí tampoco me gusta ese contrato.

¿Cuál va a ser el futuro de la senda ecológica?

Estamos viendo que, si la senda ecológica no tuviera un remanente de un caudal subterráneo, tendríamos que tomar medidas. Lo primero garantizar la flora y la fauna para proteger un bien superior y luego tendríamos que acometer una inversión importante. Aún no tengo los últimos informes técnicos que ratifiquen la posibilidad de que esa agua que se está vertiendo en la senda ecológica no sea de ese caudal subterráneo.

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