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Todos los años resurgen antiguas modas que pensábamos que nunca volverían: los pantalones acampanados o las prendas de pana, son ejemplos de ello. Y es que, en la moda, aunque no lo parezca, todo está inventado. Es el caso del estilo militar, que con sus característicos estampados de camuflaje y sus botas militares, acaba resurgiendo cada poco tiempo.

El origen de este estilo se remonta a los años 40. Tras el fin de la Segunda Guerra Mundial, tanto hombres como mujeres siguieron utilizando los uniformes del ejército en su día a día, ya que la crisis en la que estaba sumida buena parte de la población mundial, les impedía comprar otro tipo de prendas. En los años 70, el estampado militar se podía apreciar en algunas prendas de vestir mediante parches en pantalones o chaquetas. Finalmente, en los 2000, los estampados militares irrumpieron con fuerza en el mundo de la moda. Y de este modo, lo que nació como una necesidad, se convirtió en una moda.

Aunque pueda parecer que la ropa militar mantiene los mismos patrones a lo largo del tiempo, poco a poco se han ido incorporando materiales y colores nuevos. Un elemento distintivo de la ropa del ejército es el estampado de camuflaje cuya utilidad es de enorme valor para el ejército, pues ayuda al soldado a pasar desapercibido, mimetizándose con un entorno normalmente marcado por la naturaleza. La evolución de la moda ha afectado al estilo militar de tal manera que se ha acabado rompiendo con el tradicional estampado de camuflaje verde oliva para virar hacia colores que se salen de la norma, alejándose del campo de batalla para convertirse en una prenda más de nuestro armario.

Un claro ejemplo de cómo el estilo militar ha llegado a lo más alto del mundo de la moda es Madonna, quien llevó un vestuario de corte militar a una de las citas más importantes de la industria de la moda: la MET Gala. En la gala de 2017, la cantante apareció en la alfombra roja con un ajustado vestido con estampado de camuflaje, numerosos bolsillos y cadenas, detalles típicos de un uniforme militar. Pero sin duda, Madonna llevó el estilismo a otro nivel al emplear una gran red de camuflaje que simulaba maleza, y que funcionaba como la cola del vestido. (Foto abajo)

Con la moda militar, el usuario obtiene lo mejor de los dos mundos: la funcionalidad de las prendas militares, que están pensadas para ser abrigadas y cómodas, pero manteniendo el estilo y distinción que dicta la moda. Y es que, ¿Quién dijo que vestir cómodo estaba reñido con tener buen gusto?

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