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Uno de los mayores problemas a los que se enfrentan las empresas es la de disponer de maniobrabilidad y liquidez para afrontar los pagos y los vencimientos mensuales. Todas las empresas conocen bien que no es lo mismo facturar que disponer del dinero, y muchas veces están en el aire numerosos cobros pendientes de pago que resolverían de inmediato las faltas puntuales de liquidez. El mercado financiero ofrece ya muchas soluciones.

 

Existen varias opciones de lograr liquidez sobre facturas emitidas, una de las más utilizadas, y que cuenta en estos momentos con un amplio desarrollo por parte de las entidades financieras, es el llamado Supply Chain Finance (SCF), una solución financiera para dar soporte a las necesidades de liquidez que puedan surgir entre los diferentes socios comerciales que intervienen a lo largo de una cadena productiva, desde el mismo momento en que se emite una orden de compra hasta que se produce el pago de la respectiva factura generada.

El momento de la factura generada y su demora en el pago es el principal escollo en los problemas de tesorería habituales en una empresa, es aquí precisamente donde actúa el SCF.

Un beneficio común a los mecanismos de las soluciones de Supply Chain Finance es que permiten que las empresas optimicen su posición de capital circulante, lo cual significa mejorar su rentabilidad, y al fin y al cabo, impulsar su crecimiento y beneficio, como realiza la solución SCF (Supply Chain Finance) de BilliB.

 

Cuando una empresa tiene una actividad que implica la existencia de una cadena de suministro compleja, las ventas que se producen pueden incrementar los umbrales de riesgo, y es entonces cuando tiene que intervenir un control muy exhaustivo que contribuya a que se mitiguen los riesgos existentes en las relaciones comerciales, ayudando a la correcta liquidación de las operaciones.

En ocasiones, una misma transacción comercial puede requerir diferentes soluciones que se suceden en el tiempo, dependiendo del momento en el que se encuentre y del papel de los participantes. Una de las situaciones más habituales se produce cuando la empresa debe realizar el pago de una factura tal y como negoció con su suministrador. Si esto ocurre dentro de una solución SCF, se puede tomar la iniciativa de ofrecer al proveedor la posibilidad de cobrar por anticipado la factura pendiente, con los consiguientes beneficios para ambos.

 

Las ventajas son claras, tanto para el comprador, como para sus proveedores:

– Al comprador esta posibilidad le permite reajustar los plazos de pagos con sus proveedores, optimizando de esta forma su capital circulante. De otra parte, resulta muy relevante el impacto de este tipo de esquema en el fortalecimiento de la capacidad financiera de sus proveedores, lo cual redundará en una cadena de suministro más robusta que soporte las distintas operaciones.

– Para el proveedor se optimiza también su circulante al cobrar antes, obtienen acceso a una nueva línea de financiación a un coste muy inferior, sin consumir sus propias líneas de crédito.

 

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