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El presidente de la Casablanca, Donald Trump, está alterando las relaciones comerciales a nivel mundial a causa de sus políticas proteccionistas con aranceles. Rusia y China dos de los países más afectados.

Hace unos días veíamos como Estados Unidos aumentó sus sanciones financieras a casi 40 entidades de Rusia, algunas de ellas muy conocidas en el país como la exportadora de armas Rosoboronexport, la empresa de aluminio Rusal, los conglomerados industriales Russian Machines, y la compañía de automotriz GAZ, entre otras. Según la ley de los Estados Unidos, los activos de estas entidades (o personas) serán embargadas y las transacciones que se realicen con ellas quedarán prohibidas. Estas sanciones son solo otro problema a añadir en la lista de consecuencias mundiales de las últimas acciones de Trump en materia comercial: que no hacen sino agitar todos los mercados financieros y afectar las operaciones de trading.

 

China, por su parte, también se las está viendo venir. Este mismo mes la Casablanca publicaba un memorando para aplicar a China tasas adicionales de hasta 60.000 millones de dólares con motivo del robo de propiedad intelectual del gigante asiático. Pero esta no fue la única medida que tenía en mente Trump para China: el presidente americano ordenó estudiar la imposición de nuevas tarifas a China de hasta 100.000 millones de dólares con motivo de las tasas que Pekín estableció a los productos estadunidenses, tasas que calificó de injustas. En este contexto, la volatilidad se apoderaba del Yen en el trading.

Pero las complicaciones que están surgiendo por el proteccionismo de Trump también pasan por el viejo continente, Europa. Ante estos enfrentamientos globales, la directora del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde, se pronunció afirmando que el proteccionismo no debería ser una opción para ningún país y aconsejó a Trump alejarse de sus políticas arancelarias en beneficio de la economía global.  Lagarde sugirió a los Estados Unidos utilizar políticas económicas para hacer frente al desequilibrio de la balanza comercial del país, y no recurrir a aranceles.

Según Lagarde, limitar las importaciones y subir los precios de los productos americanos lo único que hará será perjudicar a los países afectados y por consiguiente deteriorar la economía global. La respuesta a ese desequilibrio comercial, según la directora del FMI, pasa por reducir el gasto público y aumentar los ingresos de los Estados Unidos, evitando aranceles que solo provocan enfrentamientos.

Después de estas declaraciones muchos inversores apostaron por el trading en acciones, trading en materias primas y sobre todo por el trading en Bitcoin a través de brókeres de trading, aunque incluso la moneda virtual queda afectada por las fluctuaciones que tiene el dólar por las acciones políticas de Trump. ¿Habrá una crisis económica a nivel mundial? Si los Estados Unidos no cesan sus aranceles, es muy probable que el descontento se extienda pudiendo llegar a una crisis mundial aunque las expectativas de crecimiento económico a largo plazo sean positivas.

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