Compartir

Vivimos sin lugar a dudas en la época del auge de los micro préstamos. Luego de muchos años de ver cómo las entidades bancarias y las empresas financieras de antaño pedían demasiados requisitos para conceder préstamos, además de tomarse de 15 días a un mes para concederlos, el auge de internet y las nuevas tecnologías dio paso a un nuevo boom es de la microfinanciación personal. ¿De qué estamos hablando?

Pues de un nuevo método para contar con dinero fácil, un principio innovador que resulta eficiente y que nos permite contar con esa liquidez que necesitamos en poco tiempo y sin tener que perder días enteros entre trámites y papeleo, pura burocracia.

La fórmula de éxito es un conjunto formado por la flexibilidad en los requisitos de aprobación, la impresionante rapidez en los trámites y la sencillez de toda la gestión, que se realiza directamente desde el área personal de una web y, por lo tanto, desde cualquier ordenador tableta o teléfono inteligente.

Cuando hablamos de préstamos online, nos referimos a poder obtener esa cantidad de dinero extra que nos hace falta, ese dinero urgente con el cual pagar una multa que no esperábamos, una factura que nos quedó impaga, los gastos de la vuelta al cole, o incluso un capricho, ahora que es tiempo de liquidaciones. Es indudable que los tiempos modernos marcan un nuevo ritmo a todas la cosas, y si necesitas dinero urgente, la mejor forma de conseguirlo es a través de los micropréstamos, y por internet.

Si bien cada empresa de financiación tiene sus propias reglas y pautas, por lo general se pueden conseguir hasta 300 euros en menos de 15 minutos, directamente en nuestra cuenta bancaria. Claro que hay una serie de requisitos, pero de todos modos no puede compararse con las largas filas que debíamos hacer, años atrás, en la entidad bancaria, llenos de papeles en duplicado y triplicado, para presentar una solicitud que, en el mejor de los casos si era concedida, nos permitía contar con el dinero un mes después.
¿Cuáles son estos requisitos? Primero, contar con Wifi para poder conectarte con internet e ingresar a la página web de la empresa que has elegido para solicitar tu crédito. Se te pedirá que completes un simple formulario, con algunos datos personales. Tienes que ser mayor de edad en el momento de la solicitud, cosa que resulta una condición indispensable para realizar cualquier tipo de trámite que involucre dinero. En nuestro país, la mayoría de edad es a los 18 años. Además, deberás ser ciudadano español o tener un permiso de residencia válido, en vigor en el momento de la solicitud. Para eso te pedirán tu DNI o tu NIE. Deberás comunicar tu número de cuenta bancaria, que es donde te harán el depósito del préstamo que estás solicitando, y esa cuenta tiene que estar a tu nombre. También te pedirán tu número de teléfono móvil y una cuenta de email.

Algunas empresas además, piden una forma de constatar que cuentas con una fuente de ingresos periódica, que sea demostrable y también suficiente; otras, te pedirán que carezcas de deudas financieras, por lo tanto, que no figures en ningún fichero de deudores com puede ser ASNEF.

Una vez completados los datos, el trámite es super sencillo: basta con elegir la cantidad que necesitamos, luego el plazo de devolución (en cuánto tiempo calculamos que podemos devolver el total del dinero más sus intereses) y verificar que el total sea correcto. Recordemos que este tipo de préstamos es perfecto cuando lo que nos hace falta es poca cantidad, digamos como máximo 300 euros, dinero que estamos en condiciones de devolver en un plazo relativamente corto, por ejemplo, un mes.

Una vez que está todo verificado, sólo resta esperar y en la misma pantalla nos saldrá una ventana indicando si la operación fue aprobada. De ser así, tendremos el dinero en nuestra cuenta bancaria próximamente y el todo no nos ha llevado más de 10 minutos,que es el periodo de tiempo que suele transcurrir desde que comenzamos con la solicitud hasta que recibimos la comunicación de aprobación. Claro que luego habrá que esperar un poco más para ver ese dinero reflejado en la cuenta corriente; por ejemplo, si estamos realizando la solicitud durante un fin de semana, no lo veremos hasta transcurrido un determinado tiempo del primer día hábil.

Para tener en cuenta: una vez que hemos pedido un préstamo la primera vez, todos nuestros datos quedan almacenados de tal modo que conseguir dinero en una segunda oportunidad resulta aún más fácil y veloz. Tras devolver el primer préstamo personal, podemos solicitar en forma directa un nuevo préstamo, sin necesidad de iniciar la solicitud desde el comienzo.

3 Comentarios

  1. El microcrédito tiene muchas ventajas. Puede obtener un microcrédito muy rápidamente gracias a la automatización del procesamiento de las aplicaciones. Muchas organizaciones de microfinanzas consideran las solicitudes en literalmente de 10 a 15 minutos, y si no hay necesidad de cheques adicionales, transfieren fondos inmediatamente a la cuenta del prestatario. Los bancos revisan las solicitudes por más tiempo. Al solicitar un préstamo, se requiere la presencia personal del prestatario en la sucursal bancaria. Para mí personalmente, esta es la principal ventaja del microcrédito. Esto ahorra mucho tiempo.

Deja un comentario