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La Feria del Libro de Madrid, que este año alcanza su 79ª edición, ya tiene cartel oficial. La organización ha hecho público esta misma semana el diseño de la ilustradora Nuria Riaza, quien ha optado por el bolígrafo azul para dar forma a su creación, un dibujo en el que predomina la figura de una mujer cuyo vestuario sigue los cánones del siglo XIX y que mantiene su rostro en el anonimato.

La publicación del cartel, que cada año corre a cargo de un ilustrador diferente, marca el inicio de la promoción del evento literario y de una ligera activación de la actividad cultural en nuestro país. Si bien en naciones vecinas como Francia o Alemania ya se han dado pasos en este sentido – en el país germano, sin ir más lejos, la Bundelisga ya está en marcha con un nuevo calendario-, en España esta planificación se está haciendo a varios meses vista. De esta forma, la Feria del Libro de Madrid, que recientemente ha sido declarada de especial significación ciudadana e interés general, se celebrará entre el 2 y el 18 de octubre, manteniendo su ubicación habitual, el parque de El Retiro. Por el momento se desconoce el número de expositores que participarán en la cita literaria, la más importante del país, y si la Comunidad contará, como el año pasado, con un pabellón propio. 

Lo que sí parece estar claro es la voluntad de la organización de continuar con su labor de visibilización de las mujeres en el mundo de la literatura. El cartel creado por Riaza es un claro ejemplo de ello, pues la artista albaceteña ha afirmado que su objetivo es el de mostrar la escritura y la lectura como “dos símbolos de futuro y empoderamiento”. Además, y siguiendo las declaraciones del director de la Feria, Manuel Gil, a varios medios de comunicación, el cartel también homenajea a todas aquellas escritoras que, a lo largo de los siglos, se vieron obligadas a escribir y publicar sus obras bajo un pseudónimo, pues su condición de mujer les impedía hacerlo con su nombre real. El hecho de que el rostro de la protagonista del cartel no se muestre en su totalidad persigue que cualquier mujer, lectora o escritora, se pueda identificar con ella.

Para su elaboración, Riaza tuvo en cuenta el estilo retratista propio de la época renacentista y barroca. No obstante, si bien en esta etapa de la historia era habitual retratar a las mujeres sosteniendo joyas o flores, la ilustradora optó por incluir en su diseño un libro del que se escapan golondrinas o caballos, entre otros elementos. Además, también se inspiró en grandes literatas de la historia, como Jane Austen, las hermanas Brontë o Virginia Wolf.

El diseño será plasmado en la cartelería que se colocará durante los próximos meses tanto en el recinto de El Retiro, como en diferentes puntos de Madrid, además de en las bolsas que se entregarán a los visitantes para que puedan llevar sus adquisiciones literarias.

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