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La rinoplastia es una intervención o proceso quirúrgico que tiene como finalidad arreglar algunas deficiencias visuales que pueda tener la nariz, buscando darle un aspecto algo más natural. Algunas de esas “deficiencias” pueden ser desviaciones totales de la nariz hacia un lado específico, paladar hendido, algún traumatismo generado por un golpe fortuito y muchas otras más. La rinoplastia cada vez se convierte en un procedimiento más famoso por lo bien que puede quedar la nariz luego de la misma, claramente siempre y cuando el procedimiento sea realizado por un buen doctor, por alguien experimentado y con amplios conocimientos.

Antes de pensar en hacernos esta invención debemos respondernos nosotros mismos si somos candidatos para hacernos la operación y es que debemos ser mayores de 16 o 18 años, tener una salud física bastante buena y colocarnos siempre metas que puedan ser alcanzadas, no debemos exagerar con lo que buscamos porque a pesar de hacernos una rinoplastia en Madrid (la mejor ciudad de España para realizarnos este tipo de operaciones) debemos saber que nuestras expectativas respecto al resultado y como quedaremos luego de la misma deben ser realistas y cercanas a las posibilidades de quienes nos operan o hacen el procedimiento.

Lo primero que debemos hacer es conversar con nuestro médico, tener una consulta para primero definir si realmente somos candidatos y luego para conversar con el cirujano sobre las opciones que tendremos para que la operación sea completamente exitosa y cumpla con nuestras expectativas.

La rinoplastia puede ser realizada por dos técnicas diferentes: la rinoplastia abierta y la rinoplastia cerrada, cada una de ellas tiene sus ventajas y sus desventajas y la elección depende del tipo de operación que queramos realizarnos, por ejemplo existen desviaciones de tabique bastante fuertes y este tipo de operaciones solo pueden ser realizadas por medio de una rinoplastia abierta. En palabras generales la rinoplastia cerrada tiene como ventaja el que se hace por dentro de la nariz sin hacer ninguna incisión en la parte de la piel, normalmente esta técnica se utiliza en procedimientos sencillos que no necesiten de una cantidad de trabajo exagerada. Por otro lado la rinoplastia abierta si necesita de una incisión en la piel, se deben dar algunos micro-puntos (la cicatriz queda oculta) pero tiene como ventaja la posibilidad de realizar procedimientos mucho más complejos y que el tiempo de recuperación es igual al que tendríamos en una rinoplastia cerrada.

En el mundo actual realizarse una rinoplastia ya no es tan complicado como antes, es una operación realmente corta (dura entre 1 y 3 horas), se utiliza solamente anestesia local en la mayoría de las ocasiones, no es necesario pasar la noche en el hospital o clínica, podemos volver al trabajo en una semana, si nos realizamos la operación con médicos especializados podemos asegurarnos de recibir justo lo que estábamos esperando  y por último podremos realizar ejercicios físicos luego de un mes de realizar la operación. En pocas palabras si no nos sentimos satisfechos con la forma de nuestra nariz ya es hora de cambiar ese sentimiento y con una operación bastante rápida y sencilla vernos como toda nuestra vida soñamos vernos pero ese problema estético de nuestra nariz no permitía.

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