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El despliegue de infraestructura IT en modo cloud no para de crecer. Solo en 2016, los últimos informes identifican una inversión en estos servicios de miles de millones de dólares.

La adopción de la nube y la transformación digital que se experimenta hacia una nube pública o hacia el modelo híbrido se mantiene como uno de los objetivos prioritarios entre las empresas que desean aprovechar la tecnología para adquirir una mayor competitividad. Para ello, la integración de la infraestructura tecnológica propia de las empresas con la de las empresas líderes en el sector de cloud pública es imprescindible.

En primer lugar por un tema económico, ya que utilizar servicios cloud supone un ahorro de entre el 30% y el 50% de los costes inherentes a una infraestructura privada. Por otro lado, con una infraestructura IT en la nube se garantiza un mejor rendimiento para los clientes y usuarios, ya que se reduce la latencia, se garantiza una conexión estable y se minimizan los problemas de fiabilidad.

Nube Cloud

¿Qué modelo utilizar para la infraestructura IT de una empresa?

A la hora de plantearse en qué vamos a basar la estrategia de la infraestructura IT, debemos entender el mercado como un ente en evolución. Si hasta hace relativamente poco tiempo la única preocupación era la referente a la estabilidad de la infraestructura privada, el potencial de la nube pública presenta un crecimiento tan notable, que son muchas las empresas que cambian de modelo rápidamente. La nube pública, por ejemplo, permite un mayor aprovechamiento de los recursos de almacenamiento, así como también de aplicaciones y despliegue de sistemas de forma más rápida en ella que en una infraestructura privada.

El temor a vulneraciones de la seguridad es el único obstáculo que este sistema ha tenido que ir subsanando hasta la actualidad. La nube híbrida, en cambio, se plantea directamente como la solución preferida por las empresas para la estrategia de transformación digital, pues permite utilizar a la vez la nube privada y la nube pública utilizando lo mejor de ambos mundos. Además, el modelo híbrido es el preferido por muchas empresas en su viaje al cloud público, como una etapa más de este viaje de transformación.

En último lugar, la infraestructura IT de las empresas debe contar con una conexión rápida y segura a múltiples nubes en las que descargar diferentes aplicaciones o cargas de trabajo de diversa intensidad. En cualquier caso, los tres modelos (público, privado e híbrido) exigen una infraestructura tecnológica que los proveedores pueden ofrecer, ya que abordar el coste de instalación, equipamiento y mantenimiento de un servicio de este tipo, solo en hardware supone una inversión demasiado grande.

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